miércoles, 28 de diciembre de 2016

Aceite de pepita de uva, eres de las que te comes las pepitas o las tiras? Vinifera, cosmética natural española.

El aceite de pepipa de uva es el aceite portador que más ácido linoleico posee en su formulación, un 68%. Mucho más que el aceite de almendras dulces, el de aguacate o el de coco. Se convierte por ello en un básico del tocador de toda amante de la belleza. Muchas marcas trabajan con los beneficios del aceite de uva y nos venden sus productos como naturales sin serlos realmente. ¿Queréis conocer una alternativa natural que posee este tesoro de aceite pero que deja la piel mate?



 Los beneficios procedentes de las uvas ya lo conocían los egipcios hace más de 6000 años y en la antigua Grecia los filósofos la tenían por un fruto muy curativo, sería por algo, ¿no os parece?


El aceite de pepita de uva o como lo llaman muchas veces para simplificar, aceite de uva, se obtiene por primera presión en frío de las semillas del fruto de la vid. El resultado es un aceite pálido y delicado, que deja una capa brillante en la piel cuando es usado como aceite portador.

Los aceites portadores son los aceites vegetales que se pueden aplicar sobre la piel directamente. Los aceites esenciales por el contrario, son tan puros que al aplicarlos sobre la piel podría dar alguna reacción y por ello se suelen diluir en aceites portadores como es el aceite de pepita de uva. 

Como es obvio no todos los aceites portadores, como son el de jojoba, coco, aguacate, argán… tienen la misma composición y por tanto sus beneficios son diferentes. El aceite de pepita de uva es muy rico en ácidos grasos oleico (15-20%) y linoleico (68-78%). Estos ácidos grasos no son sintetizados por el organismo y por ellos se les considera esenciales. El alto porcentaje de estos ácidos grasos ayudan en la regeneración de la función barrera de la piel. Al tener la barrera bien formada, la piel es menos propensa a perder su hidratación. De hecho una de las causas más comunes de piel seca, es la pérdida del acido linoleico en la estructura de la piel y ya hemos dicho que nuestro organismo no puede sintetizarlo por lo que es necesario reponerlo tópicamente.

Además este aceite de uva es una gran fuente de proantocianidina, vitamina C, D y E, betacaroteno y resveratrol, que contienen altas dosis de antioxidantes que retrasan el envejecimiento cutáneo. Las proantocianidinas son potentes inhibidores de reacciones perjudiciales para la piel, consecuencia de agentes dañinos como los rayos solares, el estrés o la polución. Estos agentes antioxidantes nos protegen de los radicales libres que cada día se adhieren a nuestra piel y que es definitiva son los principales causantes del envejecimiento cutáneo. Gracias al aceite de pepita de uva, la piel se mantiene hidratada retrasando las primeras líneas de expresión y libre de radicales libres que dañan nuestras fibras de colágeno y elastina.

Es un aceite de fácil penetración sin taponar los poros dejando la piel lisa y limpia y con  efectos curativos y calmantes. Por todo ello es un aceite recomendado para las pieles grasas, puesto que no aporta pesadez  y es perfecto para las cicatrices del acné.

Aún así y sabiendo que mi piel es normal tirando a seca, me decidí a probar esta crema facial de Vinifera que contiene el aceite de pepita de uva en su composición. Mi intención era aportar a mi rutina una crema ligera, pero que dejara mi piel nutrida de cara a los fríos del otoño, invierno. Como ya tengo más de 30 años siempre ando en busca de productos antioxidantes, que eliminen los radicales libres que apagan la tez y hacen que la piel luzca cetrina y sin la luz de la juventud.


Además esta crema facial antioxidante tiene como ingrediente principal la uva en todas sus posibilidades;  el agua de uva, el extracto de la hoja de uva y por supuesto el famoso aceite de pepita de uva. Otro punto a su favor es que la uva que forma parte de su composición, está cultivada de forma ecológica en España y es un producto certificado por Ecocert.

Os dejo el INCI: Vitis Vinifera fruit water*, caprylic/capric triglyceride, cetearyl alcohol, propanediol, vitis vinifera leaf extract*, arachidyl alcohol, vitis Vinifera seed oil*, argania spinosa kernel oil*, aqua, behenyl, alcohol, glyceryl caprilate, parfum, glycerin, sodium hyaluronate, tocopherol, sodium phytate, arachidy glucoside, cetearyl glucoside, xanthan gum, citric acid, benzyl benzoate, linalool.

Aparte de ver que es una composición relativamente sencilla, esto es lo que me gusta de la cosmética natural, podemos saber que nos aplicamos en la piel, se puede apreciar que contiene aceite de argán y acido hialurónico, que son también muy buenos ingredientes para hidratar y nutrir la piel.

La marca nos dice que es un producto rejuvenecedor y revitalizante, que hidrata y nutre en profundidad manteniendo la firmeza y la elasticidad en la piel. Ayuda a tratar las heridas y lesiones del acné, a igualar el tono, aclarar las cicatrices y a corregir las arrugas y líneas de expresión.


Dicho así parece el oro y el moro, así que os voy a dar mi opinión tras usarlo ya mes y medio. Es una cremita blanca, muy ligera y de fácil absorción. Curiosamente a pesar de llevar aceite de pepita de uva y de argán, tras realizar un pequeño masaje para favorecer su completa absorción, deja la piel un poco mate, por lo que no es nada grasa. De ahí que se recomiende para pieles grasas pero deshidratadas.

A pesar de dejar la piel un pelín mate, no reseca en absoluto, menos mal!! Todo lo contrario la piel se queda relajada, jugosa y nutrida. Al nutrir la piel, reestructuramos su barrera de forma que no pierde agua y se mantiene hidratada, que es una de las cosas que yo le pedía y lo cumple! Por todo ello recomendaría esta crema a pieles mixtas, normales y algo secas que estén deshidratadas.

El formato es de plástico con sistema airless, que sabéis que siendo un producto de cosmética natural me gusta mucho. Vienen 50 ml y lo podemos encontrar en Tuecobox, además ahora la tienen rebajada!! Aquí también se puede encontrar el aceite de pepita de uva puro, yo he preferido probar con la crema, pero viendo sus beneficios quizás me anime con el aceite para añadirlos a cremas y aumentar sus beneficios.

Sin duda está siendo una gran ayuda para estos días tan fríos que ya nos toca vivir. Este año no noto la piel tirante ni reseca, como me ha pasado otros años por estas fechas. Tengo la piel mejor que nunca y en parte es gracias a esta crema! La estoy usando todas las noches y de día cuando me quedo en casa porque no lleva protección solar.

Espero que os haya resultado interesante y que os animéis a incorporar este ingrediente en vuestra rutina, con cosmética natural mucho mejor! Seguro que vuestra piel os lo agradecerá!

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Mismimitoss